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Historia y orígenes del bingo

El bingo es uno de esos juegos clásicos de los que todos tenemos algún recuerdo. Nada como sentarse frente a un cartón y esperar a que el azar haga su trabajo. ¿Pero se trata de eso únicamente?

Podríamos decir que el bingo es capaz de reunir a personas de todo tipo y ponerlas a competir y socializar al mismo tiempo. ¿Qué mejor? Veamos cómo se originó este juego tan popular en el mundo entero.

antiguo juego bingo

Orígenes del bingo

Hay algunas versiones sobre su origen, pero la más extendida indica que este nació en Italia, en el año 1530, y se llamaba Lo Gioco del Lotto d’Italia. Era muy similar al juego que conocemos actualmente: bolas numeradas y cartones con números aleatorios. Sigue siendo muy tradicional allí hoy en día.

Primera expansión del bingo: Europa

Se tiene registro de que a fines del S. XVIII el juego llegó a Francia, donde fue bautizado como Le Lotto. Se trataba, en un principio, de un divertimento al que solo tenía acceso la aristocracia. Lo interesante fue que, durante ese siglo, además de hacerse conocido en toda Europa, fue adoptado con fines educativos.

bolillero antiguo bingo

Alemania, por ejemplo, lo usó como método para enseñarle a los niños las letras, matemática y hasta historia. Hoy en día continúa valorizándose este uso en muchos países del mundo.

Segunda expansión: Estados Unidos

Se estima que el bingo llegó a Estados Unidos alrededor de 1929 y comenzó a jugarse en ferias y festivales de Atlanta. Era conocido como “Beano”, ya que se empleaban alubias para marcar los números en cartones circulares (palabra derivada de “bean”, “alubia” en inglés). Edwin Lowe, un juguetero que andaba por una feria de Georgia, fue quien luego popularizaría el bingo.

Cuenta la leyenda que, al caminar por la feria, este empresario quedó fascinado con una forma de diversión tan simple y dinámica. Al regresar a Nueva York, compró unas alubias y armó algo muy parecido a lo que había visto. Y no solo eso: invitó a jugar a sus amigos, y fue allí cuando ocurrió una situación que daría origen al nombre actual del juego.

¿Por qué el nombre “Bingo”?

Una de las versiones más populares indica que, en uno de estos encuentros entre amigos, uno de ellos confundió el nombre y, en lugar de gritar “¡Bean!”, se le escapó un “¡Bingo!”. La casualidad, o no, quiso que este nombre fuera muy semejante al sonido de una campanilla, por lo que Lowe terminaría adoptándolo.

Popularización de este juego

Poco después, un párroco de la zona se acercó a Lowe procurando ayuda, ya que su parroquia tenía problemas económicos. Frente a esta situación, Edwin comprendió que necesitaría de más combinaciones numéricas, por lo que acudió a un matemático para que lo ayudara a crear las combinaciones necesarias.

 

El matemático encargado fue Carl Leffler, quien diseñó la cantidad de tarjetas necesarias para las numerosas partidas que se desarrollarían de allí en más. Desde entonces, el bingo se popularizó y, poco después, Lowe crearía las primeras reglas para jugarlo.

cartones bingo

Interesante, ¿verdad? Una gran historia detrás de un entretenimiento que ha ganado adeptos a lo largo y ancho del mundo. ¡De seguro te han dado ganas de jugar! ¡Bingo! Visita nuestro sitio web y prueba ahora mismo las versiones en línea de este atrapante juego.